Ahora ya sabemos que el objetivo principal de la seguridad de oficina es impedir el acceso a las personas no autorizadas. Una o más personas podrían entrar a robar, obtener información, colocar algo que podría ser utilizado en tu contra como drogas o armas, amenazarte, etc. Cada caso es distinto, pero el objetivo es siempre el mismo: Evitarlo.
El acceso a un edificio está controlado a través de unas barreras físicas (vallas, puertas, verjas), de unas medidas técnicas (como alarmas con iluminación) y de los procedimientos de acceso para las visitas. Toda barrera y procedimiento representa un filtro por el que debe pasar todo individuo que desee entrar en la oficina. Lo ideal sería que estos filtros estuvieran combinados, formando varias capas de protección capaces de impedir diferentes tipos de entrada no autorizada.

Útiles para



Enviar

