Los correos electrónicos enviados en un texto legible o descodificado por Internet pueden ser leídos por muchas partes diferentes. Una de ellas es tu Proveedor de Servicios de Internet local (ISP) por el que pasan todos tus correos electrónicos. Un correo electrónico recorre muchos ordenadores para poder pasar del remitente al destinatario; ignora fronteras geopolíticas y podría pasar por servidores de otros países aunque el correo electrónico esté dirigido al mismo país.
Algunos consejos generales sobre asuntos comúnmente malinterpretados por los usuarios de Internet:
- Proteger un archivo con una contraseña protege tan poco el archivo que no merece la pena hacerlo con los documentos confidenciales. Tan sólo proporciona una falsa sensación de seguridad.
- Comprimir un archivo no lo protege de nadie que quiera comprobar su interior.
- Si quieres enviar un archivo o correo electrónico de forma segura, utiliza la encriptación (véase www.privaterra.com).
- Si quieres enviar un correo electrónico o un documento de forma segura, utiliza la encriptación durante todo el trayecto hasta su destinatario final. No es suficiente con enviar un correo electrónico codificado desde una oficina externa hasta Nueva York o Londres o cualquier otro lugar si luego se reenvía ese mismo correo descodificado a otra persona.
- Internet es universal por naturaleza. No hay ninguna diferencia entre enviar un correo electrónico entre dos oficinas de Washington o enviarlo desde un Internet café de Sudáfrica a un ordenador de la oficina de Londres.
- Utiliza la encriptación tan a menudo como te sea posible, aunque el correo electrónico o la información que envíes no sea confidencial.
- Asegúrate de que el ordenador que estás utilizando posee un software de protección de virus. Muchos virus son creados para extraer información de tu ordenador, tanto del contenido de tu disco duro como de tus archivos de correo electrónico, incluyendo la agenda de direcciones del correo electrónico.
- Asegúrate de que tu software esté autorizado. Si utilizas un software sin licencia, automáticamente te conviertes en un pirata del software a los ojos del gobierno y los medios de comunicación. La mejor opción es utilizar un software de código abierto - ¡es gratuito!
- No existe una solución 100% segura para el uso de Internet. Ten en cuenta que una persona puede “piratear socialmente” un sistema haciéndose pasar por otra persona que no tiene acceso al teléfono o correo electrónico. Básate en tu propio juicio y sentido común.

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