ALERTA - COLOMBIA
el 28 de agosto de 2008
Varios periodistas víctimas de procesos judiciales que violan el secreto
profesional o son dirigidos a silenciar críticas
FUENTE: Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), Bogotá
(FLIP/IFEX) - Lo que sigue es un comunicado de la FLIP, con fecha del 25 de
agosto de 2008:
Periodistas frente a procesos judiciales
En las últimas semanas se conocieron algunos casos de periodistas
involucrados en procesos judiciales - como directos afectados o como
testigos de éstos - y declaraciones oficiales donde se solicita que se
investigue a un periodista por actuaciones relacionadas con su oficio.
Sobre el particular, la FLIP manifiesta lo siguiente, previa la
presentación de unos breves antecedentes.
- El periodista y sociólogo Alfredo Molano fue denunciado penalmente por
injuria y calumnia después de que el 12 de febrero de 2008 publicara la
columna de opinión «Araújos et al» en el periódico «El Espectador». El 12
de agosto se suspendió la audiencia preliminar del proceso, iniciado por
integrantes de las familias Araujo Ariza y Molina Araujo. En el mismo
sentido, el periodista Pascual Gaviria fue denunciado penalmente por el
entonces candidato a la Alcaldía de Medellín Luis Pérez por el delito de
injuria. Gaviria escribió en octubre de 2007 una columna titulada "Doctor
en mentiras", donde lo criticaba.
- Recientemente la Corte Suprema de Justicia y la Comisión de Acusaciones
de la Cámara de Representantes citaron a varios periodistas para que
declaren en procesos relacionados con la «para-política» (un escándalo que
ha surgido tras revelaciones de la magnitud de la influencia paramilitar en
la administración actual) y el posible cohecho en el trámite del acto
legislativo que permitió la reelección presidencial en Colombia. Según el
diario «El Espectador», Rodrigo Silva, de Caracol Radio, y Edgar Velosa y
Sandra Pureza, del Canal Caracol, entre otros, han comparecido en calidad
de testigos.
- El 22 de agosto, el presidente Álvaro Uribe Vélez solicitó que se
investigue al periodista Daniel Coronell por haber encubierto la posible
comisión de un delito al no divulgar la entrevista que le hizo a Yidis
Medina, en 2004, donde la ex representante afirma que su voto favorable al
trámite de la reelección fue a cambio de prebendas ofrecidas por el
gobierno.
- William Parra, periodista de Telesur, y Carlos Lozano, del semanario
«Voz», fueron vinculados mediante indagatoria al proceso de la
«farc-política». Al parecer, información encontrada en los computadores de
Raúl Reyes indicarían nexos entre los periodistas y ese grupo armado
ilegal.
Consideraciones de la FLIP
- Sobre las denuncias penales de injuria y calumnia: para la FLIP resulta
preocupante que de manera recurrente se utilicen estas acciones penales - o
la amenaza de instaurarlas - para silenciar críticas a funcionarios, ex
funcionarios y personajes públicos en general, difundidas a través de
columnas y piezas de opinión. La libertad de opinión es un valor
fundamental en una sociedad democrática y, salvo restricciones muy
específicas, no conoce de límites y no deber ser objeto de sanción penal.
De lo contrario, se estaría utilizando este mecanismo para restringir la
libertad de expresión, como parece estar sucediendo en los casos
mencionados.
- Sobre la utilización de periodistas como testigos en procesos judiciales:
para la FLIP resulta inaceptable que los jueces citen a los periodistas
como testigos en procesos judiciales para declarar sobre hechos que conocen
por cuenta de su labor profesional. El hecho de que los periodistas tengan
que declarar sobre los temas que cubren no sólo produce un efecto
inhibitorio, sino que además pone en inminente riesgo el derecho a la
reserva de la fuente. Los jueces deben agotar todos los medios probatorios
posibles antes de solicitarle a un periodista que declare, y sólo en
situaciones específicas - como la seguridad nacional o la estabilidad del
Estado - se puede recurrir a ellos.
- Sobre la reserva de la fuente: pretender que los periodistas denuncien
cualquier posible comisión de un delito por cuenta de su labor periodística
es restringir de manera desproporcionada la libertad de expresión. El
secreto profesional incluye la potestad del periodista de no divulgar la
identidad de sus fuentes o algún tipo de información que la fuente haya
entregado con la solicitud de que no se divulgue. Si bien cada caso debe
ser analizado de manera individual, conocer y no difundir versiones sobre
posibles actos ilegales, fruto de una investigación periodística, no
implica un delito. Para la FLIP resulta preocupante el efecto que puede
tener la aplicación de esta hipótesis en las investigaciones periodísticas.
- Sobre los posibles vínculos de periodistas con grupos armados ilegales:
si bien la FLIP desconoce los pormenores del proceso que existe en contra
de los periodistas mencionados, exhorta a las autoridades judiciales para
que se garantice el debido proceso en estas investigaciones, y se les dé la
posibilidad de controvertir las pruebas, como públicamente lo han
solicitado. Resultaría preocupante que se sancione penalmente a uno u otro
periodista y se considere que tiene nexos con grupos armados ilegales por
el hecho de que éstos sean su fuente de información periodística o,
incluso, por manifestar algún tipo de simpatía o estar de acuerdo con
alguna reivindicación o posición de éstos.
Para mayor información sobre el caso Molano, ver:
http://www.ifex.org/es/content/view...
Para mayor información sobre el caso Coronell, ver:
http://www.ifex.org/es/content/view...
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